Marien Alamo (07.11.2017 10:26)
Muy buen trato pero 2 horas de retraso.
Consuelo Gimeno (01.11.2017 20:02)
Salvaron a nuestro gatito.
Llegó desde otro hospital con herida abierta e infectada y le salvaron.
Profesionales buenos, con experiencia. Yo solo agradecerles.
Seguiremos con ellos siempre.
Andres Giron (14.10.2017 15:24)
Conocí este hospital veterinario por casualidad, a través de internet, después de haber llevado a mi gato poco antes a una clínica veterinaria que se anunciaba como de urgencias 24 horas y no era tal, pues no había nadie y tras llamar por teléfono apareció una persona que dudo que hubiese podido hacer algo por mi gato, porque se le veía con mucha prisa por coger al gato, dejarlo allí y volverse a ir a lo que quiera que estuviese haciendo aquel sábado. Me negué a dejarlo allí y lo llevé a Delicias 35.
Desde el primer momento el trato fue muy profesional, tanto por el personal de recepción como por la veterinaria que me atendió. El gato entró muy grave y si no hubiese sido por la atención que recibió desde el primer momento creo que no hubiese sobrevivido. En todo momento, desde su ingreso y durante los días que pasó allí me mantuvieron puntualmente informado y el tratamiento que recibió fue excepcional. Gracias a ello, el gato se recuperó y tiene una mejor calidad de vida.
En cuanto al precio, no me parece caro para todo lo que ofrecen, buenos profesionales, atención inmediata de urgencias, seguimiento continuo... La calidad hay que pagarla. Dudo que un servicio como éste se encuentre mucho más barato.
Yo solo tengo palabras de agradecimiento para esta clínica y desde luego que lo recomiendo a cualquiera que tenga una urgencia con su mascota a cualquier hora del día o de la noche.
Estudio Hiponatremia Vitoria (10.09.2017 21:02)
Muy buen trato y buenos médicos. Buena disponibilidad de citas y servicio 24 horas. Como único inconveniente sala de espera muy pequeña con tiempos de espera muy largos a pesar de ir con cita
Úrsula Bischofberger Valdés (03.09.2017 00:01)
La atención veterinaria, excelente.
La persona de recepción (A., muy poco amable, poco comprensiva y lenta de reflejos) desdice del conjunto.
Esta clínica se debe ir dando cuenta de que los clientes nos guiamos, en gran medida, por la imagen; la imagen hay que cuidarla, y una persona en recepción que deja traslucir su aburrimiento y fastidio es la anti-imagen: un auténtico "repelente de clientes", incluso de los que vemos que la atención veterinaria es excelente.